Ambos son Mazahuas. Ambos nacieron en 1930. El dialecto que hablaban era el Mazahua, aunque el hermano a los 15 años aproximadamente aprendió el español, la hermana hasta aproximadamente los 40 años vino a aprenderlo. Ambos se dedican al comercio. Tejen o compran prendas de vestir para venderlas.
Antes de que la hermana hablara el español, el hermano siendo el que ya lo hablaba, era el que compraba y fijaba los precios de venta. Y a la hermana le enseñaba como poder decir el precio de la prenda. Lo único que sabía decir era: “tres pesos”, “cuatro pesos”. Tan sólo el valor.
La hermana siendo chica quedó huérfana de padre. Su padre, era un hombre violento y alcohólico que maltrataba tanto a su madre como a ella. Él se volvió a casar y debido a que la madrastra que tenía no era buena y a las golpizas que sufría, a los 12 años se fue a vivir a casa de una tía quien la cuidaba y en la medida de lo posible la protegía. Viviendo con esta tía conoció al que ahora es su esposo. Se casaron a los 18 años y unos años después esta tía les compartió el evangelio de Cristo tomando ambos decisión de seguirle. Para ese entonces ya habían tenido 4 hijos (3 varones y una niña, la cual murió). Después de eso tuvieron 6 hijos más, siendo en total a la fecha 6 varones y 3 mujeres.
Hoy día son 90 de familia. Los padres (el hermano y la hermana), 9 hijos, 40 nietos, bisnietos y 1 tataranieto.
La iglesia a la que pertenecían era una de las varias iglesias fundadas por un hermano americano. Este hermano no sólo vino a fundar iglesias sino que además se involucró de tal forma en la cultura de ellos que aprendió el mazahua. De tal forma lo hizo que tradujo el Nuevo Testamento en mazahua y además tradujeron una serie de coritos cristianos para ser cantados en mazahua.
La iglesia donde se congregaban era pastoreada por un hermano llamado Timoteo y trabajaba junto con otro hermano llamado Román. Como en ese entonces ya estaban casados vivían en La Concepción de los Baños y la casita estaba en un pedazo de tierra del papá de ella. Para el papá el enterarse de que se habían convertido a Cristo y que se congregaban fue un motivo más para continuar las golpizas a su hija, sobretodo cuando se encontraba a solas.
En esta región hubo una fuerte persecución a causa del evangelio. La persecución comenzó en el año 1943 y terminó en 1958. Y ellos, iniciaron su vida cristiana durante este período. Los creyentes eran perseguidos, maltratados, el pueblo se levantaba contra todos los que se convertían a Cristo. A un hermano lo ataron y lo arrastraron por el suelo hasta que murió. Sin embargo el evangelio seguía proclamándose.
Había un hermano quien después de convertirse a Cristo y dejar de beber, regresó al mundo y se dio nuevamente a la bebida. Varios hermanos junto con el hermano decidieron buscarlo para animarle y que se acercara nuevamente a Cristo. Lucharon mucho por él y cuando él decidió regresar a Cristo, sus mismos “amigos” lo acuchillaron. Mientras tanto la hermana quien estaba en su casa, fue echada de ella a balazos por su propio padre. Cuando los hermanos regresaron y se enteraron lo que le había sucedido, se los llevaron a Ixtlahuaca y aunque tuvieron la oportunidad y el derecho de poner una demanda en contra de su padre y así encarcelarlo, decidieron no hacerlo, decidieron no ejercer su derecho civil y además decidieron perdonarlo. Lo único que solicitaron fue que los dejara en paz.
Como se quedaron sin hogar, los hermanos los ayudaron. Les prestaron un pedazo de tierra donde construir una casita. Les facilitaron tabiques de adobe y con ellos construyeron esa casita. Un año estuvieron ahí hasta que al segundo año consiguieron un terrenito. Y ya tiempo después consiguieron la tierra donde están ahora. ¿Es duro lo que les tocó vivir? Muy duro. Hubo días en que su único sustento era una pieza de pan por día, hasta que podían juntar para un poco de maíz y así poder comer más.
La primera Iglesia que conocieron creció y ellos salieron en misión con ella para fundar una segunda Iglesia. Después, en esta segunda al crecer, decidieron reubicar a la mayoría de la congregación en otra que se formó y en esta segunda se quedaron los hermanos para apoyarla y que volviera a crecer, para que se levantara. Sin embargo esta segunda terminó dividiéndose porque se introdujeron otras doctrinas.
Durante todo este tiempo los hermanos tenían que viajar por distintos estados de la república para poder vender sus productos. Viajaban a San de los Lagos, a Querétaro, a Morelia, a Guadalajara, a San del Río. Y precisamente en San del Río fue donde el hermano conoció al pastor José Luis Patiño y cuando estaba ahí se congregaba con él.
La vida de ellos ha sido difícil. Como mazahuas, discriminados. Como creyentes rechazados y odiados.
Como mazahuas, tan discriminados que llegó ella a avergonzarse tanto de su origen que le prohibía a sus hijos que hablaran en Mazahua. Los forzaba a que hablaran sólo en español.
Como creyentes rechazados y odiados pero con tal convicción que se preocuparon porque todos sus hijos conocieran el evangelio y crecieran en el conocimiento de Dios.
Hoy día, aunque no todos sus hijos se han mantenidos fieles a la doctrina, ellos sí. El hermano que tomó alcohol por 15 años dice orgulloso que cuando conoció a Cristo lo dejó. Cuando los hijos han querido llevar a su papá a una congregación donde la doctrina no es sana, el hermano sólo les dice: “¿dónde dice eso? No, a mí déjenme donde estoy”. Y, ¿qué es lo que dice la hermana ? “a mi Dios yo no lo dejo”.

