Dios nos dice que Satanás engaño a Eva para que le desobedeciera (1a Tim. 2:14)
Y a través de ella fue detrás de Adán para que también él desobedeciera (Rm. 5:14) y a consecuencia de esto la muerte entrara en el mundo. Pero ¿por qué es que Adán cayó?
Antes recordemos:
Dios creó al hombre a su imagen, a su semejanza (Gn. 1: 26-27).
Dios hizo a Eva para que fuera ayuda idónea de Adán (Gn. 2: 18-22).
Adán murió para que, de una de sus costillas, fuera hecha Eva (Gn. 2: 21:22).
Dios les había dicho que no comieran del árbol de la ciencia del bien y del mal porque si no, morirían (Gn. 2:17).
Y sabemos lo que sucedió: ambos comieron. Primero Eva y luego dio a su marido, a Adán, quien también comió (Gn. 3:6).
Antes de su caída, Adán y Eva tenían una comunión perfecta con Dios y tenían la imagen y semejanza de Dios. Esto se reflejaba en ellos. Algo así como lo que Dios dice de Moisés, que su rostro resplandecía (Ex. 34:29). Cuando Eva come, muere. Si no cayó muerta físicamente en ese momento, si comenzó un proceso en ella para que paulatinamente muriera físicamente (corrupción). Pero más importante, murió espiritualmente, espiritualmente se separó de Dios y esto obviamente debe haberse reflejado en ella. De verse totalmente llena de vida, llena de luz, pasó a verse muerta, sin luz (como un cadáver viviente). Y en esa condición le ofrece del fruto a su marido, quien come. ¿Por qué es que Adán obedeció a su mujer y no a Dios? Tal vez por amor o simplemente él fue seducido por ella (Prov. 5: 3-6). Tal vez pensó que como ya había muerto una vez por ella, podía volver a hacerlo sacrificándose por ella y así sería perdonada (Prov. 21:2-3; Os. 6:6). Pero sin importar la razón, básicamente lo que hizo Adán fue no seguir las enseñanzas de Dios, no atender su voz, su mandato. Le faltó conocimiento. Pero no porque no tuviera un buen maestro, pues Dios mismo le había instruido y además todo estaba en el firmamento. El problema fue que no quiso aplicar lo aprendido, desechó lo aprendido (Os. 4:6-11) y eso le quitó el juicio.
Se olvidó que no sólo es ser sabio sino inteligente. Job. 28:28
Se olvidó que hay una batalla espiritual, Is. 14:13
Se olvidó que Satanás anda como león rugiente, 1a P. 5:8
Se olvidó que su ayuda idónea debía ser de su propia familia y no de otra, Prov. 6:20-28; Prov. 7:4-5.
Se olvidó que si desobedece a Dios en un solo punto ya es culpable, Stg. 2: 10
Se olvidó que las consecuencias iban a ser terribles, Rm. 5:12
Se olvidó que el precio a pagar iba a ser altísimo, Hch. 3: 15
Pero sobre todo se olvidó de que el único al que hay que obedecer es a Dios, Job 23:12.
Y a través de ella fue detrás de Adán para que también él desobedeciera (Rm. 5:14) y a consecuencia de esto la muerte entrara en el mundo. Pero ¿por qué es que Adán cayó?
Antes recordemos:
Dios creó al hombre a su imagen, a su semejanza (Gn. 1: 26-27).
Dios hizo a Eva para que fuera ayuda idónea de Adán (Gn. 2: 18-22).
Adán murió para que, de una de sus costillas, fuera hecha Eva (Gn. 2: 21:22).
Dios les había dicho que no comieran del árbol de la ciencia del bien y del mal porque si no, morirían (Gn. 2:17).
Y sabemos lo que sucedió: ambos comieron. Primero Eva y luego dio a su marido, a Adán, quien también comió (Gn. 3:6).
Antes de su caída, Adán y Eva tenían una comunión perfecta con Dios y tenían la imagen y semejanza de Dios. Esto se reflejaba en ellos. Algo así como lo que Dios dice de Moisés, que su rostro resplandecía (Ex. 34:29). Cuando Eva come, muere. Si no cayó muerta físicamente en ese momento, si comenzó un proceso en ella para que paulatinamente muriera físicamente (corrupción). Pero más importante, murió espiritualmente, espiritualmente se separó de Dios y esto obviamente debe haberse reflejado en ella. De verse totalmente llena de vida, llena de luz, pasó a verse muerta, sin luz (como un cadáver viviente). Y en esa condición le ofrece del fruto a su marido, quien come. ¿Por qué es que Adán obedeció a su mujer y no a Dios? Tal vez por amor o simplemente él fue seducido por ella (Prov. 5: 3-6). Tal vez pensó que como ya había muerto una vez por ella, podía volver a hacerlo sacrificándose por ella y así sería perdonada (Prov. 21:2-3; Os. 6:6). Pero sin importar la razón, básicamente lo que hizo Adán fue no seguir las enseñanzas de Dios, no atender su voz, su mandato. Le faltó conocimiento. Pero no porque no tuviera un buen maestro, pues Dios mismo le había instruido y además todo estaba en el firmamento. El problema fue que no quiso aplicar lo aprendido, desechó lo aprendido (Os. 4:6-11) y eso le quitó el juicio.
Se olvidó que no sólo es ser sabio sino inteligente. Job. 28:28
Se olvidó que hay una batalla espiritual, Is. 14:13
Se olvidó que Satanás anda como león rugiente, 1a P. 5:8
Se olvidó que su ayuda idónea debía ser de su propia familia y no de otra, Prov. 6:20-28; Prov. 7:4-5.
Se olvidó que si desobedece a Dios en un solo punto ya es culpable, Stg. 2: 10
Se olvidó que las consecuencias iban a ser terribles, Rm. 5:12
Se olvidó que el precio a pagar iba a ser altísimo, Hch. 3: 15
Pero sobre todo se olvidó de que el único al que hay que obedecer es a Dios, Job 23:12.
Tú, ¿de qué te estás olvidando?.


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